domingo, 4 de septiembre de 2011


Me apetece tomar té
en mi cocina
y que haga frío aunque no sea
invierno
Quiero aprender a escribir poemas
desvertebrados

Sin orden ni lógica
Poemas que hablen de té
y cocinas vacías
y mañanas de otoño
que parecen tardes de
invierno

Me apetece un cigarrillo
y atragantarme
y no poder gritar
y mojarme de frío
y morirme de sueño

Esto no es un poema
los aeropuertos nunca fueron bonitos
Nada tiene sentido
Huelo a resaca y a olvido

"-We can lie on our bed and imagine
ourselves away-”"

jueves, 1 de septiembre de 2011

Es raro


Estar, 
estático
en una ciudad que se mueve
que sus luces me marean
mis labios saben a snakebite
tranquila, que no envenenan

Y ser,
como fuimos en la noche
marineros en la arena
y tu pelo de salitre
me gusta tu media melena

Y ser de aqui
y no estar allá
curiosa distinción verbal
Me voy ya de aqui
espérame allá

Es raro pero está bien, está todo bien

jueves, 25 de agosto de 2011

I walk down Headhampton Street towards Holborn Street. It is raining, always raining in the city of London. It is me getting lost while wandering around bookshops, have a cup of tea. There's always a path to follow, a book to open. I sip  of my tea, I gotta write, I think of you. You whisper in my ear, "You don't need a umbrella in London". I'm soaked, I laugh, I think, I gotta write. I walk down the street, I see Westminster from Trafalgar square, I smoke.This damn city, with its rain and its clouds. With that fog and that grey, with all those faded colours composing beautiful landscapes painted by Monet. I have to go back to the National Gallery. 
 I keep on walking, looking for you. I think of your smile and I keep it in my mind while the rain is falling over me. 


That happened years before I found you, if something happened. I was looking for you at dawn, in the rain and, after wandering around the whole city, then, later, I went back home and looked for you between the sheets and the mattress of my bed. This damn city. Now I sip of another cup of tea in another café in other London. The rain is never the same, and the clouds are always changing. But it seems to be the same when you whisper in my ear "You don't need a umbrella in London".

I think of you.


martes, 28 de junio de 2011


Y digo que escribo pero en realidad describo. La arena resistiéndose a la fuerza del mar, deslizándose lentamente. El agua, el salitre y mis pies. No te hablo de las olas porque mi cabello no es rizado. La furia del mar esperada, una tarde de verano, cuando todo lo arrasó. Y de la luz cálida de un sol moribundo. Y vuelvo a mis pies, que caminan por la orilla de una playa. Mis pies gastados, cansados, quemados y llenos de arena.  Señoras en tetas, niños jugando a la pelota. A cuadros de Sorolla me remito.O a poemas marineros y canciones saladas. Se avistan barcos a lo lejos y lanchas motoras pasean mientras el mundo se acaba a cada paso. Gafas de sol y arena en mi pelo. 
Y digo que describo pero en realidad enumero. Enumero cada paso que doy. Cada uno de los movimientos de mi cuerpo registrados en una suerte de mundo onírico. Será que eran las 3 de la tarde y el calor mataba a las medusas que ahora reposan en la orilla. Y enumero mientras busco la calma. Y hablo de calma mientras mi corazón está ajetreado dándole sangre a cada uno de los músculos que hace que prosiga con mi paseo de tortazos de sol y caricias de viento. 
Y de este compendio de descripciones absurdas, de primaveras eternas que se esconden tras el verano, sólo se puede de deducir que he perdido el norte y que camino hacia el sur.

lunes, 20 de junio de 2011

Pare, plora
Plora i abraça'm
Abraça'm fins que em trenques els ossos

jueves, 26 de mayo de 2011

Es como en Lazy Lane Painter Jane, no dudaría ni un segundo en afirmar que el momento de éxtasis de esta canción es cuando se pronuncian esas cuatro palabras. No es ella, ni él, es el complemento, la espera y la comunión. Pasa siempre que una melodía va desarrollando a lo largo de la línea de tiempo de tu reproductor, dibujando lo que será el punto álgido del momento que a veces, ni siquiera, eres capaz de sentir como tal. Supongo que la vida es eso, buscar complementos e ir trazando dibujos hasta que encuentres los puntos álgidos que le den sentido a todos esos garabatos.

Y pasa que a veces, ni siquiera, eres capaz de sentir ese punto álgido. Simplemente sabes que debes seguir trazando las líneas en el mismo sentido.

viernes, 13 de mayo de 2011

Y entonces, empecé a escribirte un poema. Y escribí una estrofa y otra y otra hasta que había sangre entre mis dedos. Era el poema más largo del mundo. Tenía sus partes feas y sus partes preciosas, como cualquier ser humano. Su parte pesada y liviana, la asonante y la consonante. Tenía más de mil comas, millones de acentos y algún punto y coma. Tenía su lado bueno y el malo escondido por cuidadas elipsis. Tenía todo lo que espero de nuestra historia. Te tenía en mis brazos antes de empezar a escribirlo.