sábado, 1 de septiembre de 2012

Recuerdo que el cielo se quemaba a las 8 de la tarde. Y que eran las 8 de la tarde porque hubieron ocho golpes secos de campana mientras cornetas y tambores anunciaban la llegada del apocalipsis. Que el viento golpeaba de una manera tan salvaje que era imposible no caer en una comparación de esas tan manidas. Que las carreteras eran sinuosas y nos precipitábamos, contenidos, sobre ellas. Que escapamos de la debacle, el cataclismo y la calamidad y por un momento abrazamos la certeza tangible y literal de algo que la caída libre se empeñó en convertir en literario.

lunes, 11 de junio de 2012


La noche más corta del año se precipitaba y la mañana interrumpía ríos de palabras. Ahora él puede recrear su sonrisa y comprende la importancia del solsticio de verano. Y mucho ha llovido desde entonces, tanto, que en lo único que puede pensar ahora es en bailar descalzo. 

miércoles, 14 de marzo de 2012

As the gorse blooms


Odiaba esos autobuses lanzadera que te llevan a los pies de los aviones, especialmente en días de lluvia. Pronto se percata de que una señora de unos 60 años le lee los ojos de melancolía. Él, que siempre tuvo un instinto especial para reconocer a sus compañeros de viaje, se vuelve de lado y dirige su mirada  a los aviones transatlánticos de Air France. Ahora cae, se le ha olvidado coger el periódico.
Se convence a él mismo que es un hombre de nacionalidad plural, concepto que sacó de un libro con forma de advertencia que le regaló un amigo en la ciudad de la que ahora se siente desterrado. Trata de evocar una sonrisa mientras relee las instrucciones de seguridad que ya se sabe de memoria. Juega con sus manos que buscan otras. 
Ahora sube el Arthur’s seat y le cuenta sobre la relación entre las gorses y la armada escocesa. Probablemente ella ya conoce la historia, pero escuchará atenta hasta que él decida callarse y acercarse a su mejilla. Y el viento hará lo que siempre hace el viento. Y su ventana tiene vistas al horizonte.

miércoles, 18 de enero de 2012


Hay cosas que a los algoritmos se les escapa. 
Important mainly because of your interaction with messages in this conversation.  

martes, 20 de diciembre de 2011

Delirios Mayas


Suena a comer fresas de tus labios en verano

Pero no
Fruta de temporada, es tiempo de mandarina
No obstante, tomaré un café
Creo que no tengo un buen día

Ha habido otro accidente en el cruce de siempre
Una señora le tapa los ojos a un niño
Gafas de sol en días de lluvia

Hoy me desperté acariciando tus pezones
¿Qué vamos a hacer si el mundo se acaba en 10 días?
Tarta de manzana, tarta de manzana
Huele a tormenta esta semana

Y desgasta sus labios y sus brazos se atrofian
Se arrancó sus ojos y se los dio de comer al perro
Fruta amarga,  pera en almíbar

Colisión frontal contra una moto
¿Qué pedirás por navidad?
Vísceras por el suelo 
Huesos rotos

Alguien le susurra al oído
Eres decadente
Él, que siempre pensó que algún día
escaparía de ser un accidente



- I'm  30% sure that the Mayan predictions about the end of the world are true
-30%? Damn it, I'm 80% sure, I mean, look around. 50% of the population in the West countries have already thought that the 3rd World War is upcoming. And from my point of view, that's actually a reality. And in that war there will be involved South Korea and Iran, and those bastards are crazy. So what will probably happen is that either South Korea or Iran just will go too far and destroy the whole world with atomic bombs and so, the world will become a peaceful place for cockroaches.
- Oh, shit, that's decadent
- So the world is







martes, 13 de diciembre de 2011


Como un pistón desgastado por el movimiento cíclico de los kilómetros que nunca hicimos. Productos de lujo, cristales rotos. Me pregunto hasta cuando mantendré el ácido carbónico y el dióxido de carbono. Y me pierdo en mi cama, que me queda grande. Se avecina otra guerra mundial. Mañanas de café aguado y galletas rancias. Ciudades que cortan.

lunes, 21 de noviembre de 2011


Ni frío ni calor. Tinto de verano.  Paseo, lluvia, frío, invierno. Ciudades en llamas, alto, policía. Este coche es como el tuyo pero no. Chocolate mentolado, mi garganta que rasca, que aprieta, me ahogo. ¿Qué es esto que suena? Cerveza fría, vino caliente. No era tan interesante igualmente. Piscina, sol, calor, verano. El sueco se hace el sueco y yo le hablo catalán. Delirium tremens. No hay sitio para el otoño, chupitos gratis. Mis pies están helados. Un poco de cordura, que tengo sueño. 

En Grecia tienen la costumbre de construir pequeños altares allá dónde ha muerto alguien en un accidente de tráfico. Contamos 17 en menos de 5 kilómetros de vuelta a Atenas.